Ficha del episodio 1: todo lo que hay que saber antes del resumen
Tras casi dos años de espera, House of the Dragon vuelve por fin con un primer episodio explosivo que da inicio de verdad a la guerra civil de los Targaryen. Titulado «Salt and Sea, Fire and Blood», este primer episodio de la temporada 3 se emitió el 21 de junio de 2026 en HBO y HBO Max. Escrito por Ryan Condal y dirigido por Loni Peristere, tiene una duración de 66 minutos y adapta uno de los acontecimientos más emblemáticos de Fire & Blood: la batalla del Gullet.
La sinopsis oficial deja las cosas claras desde el principio: impulsada por la confianza que sigue depositando en Alicent Hightower, Rhaenyra Targaryen prepara su ofensiva contra Desembarco del Rey, mientras que la flota de la Triarquía pone rumbo al Gullet para enfrentarse a Corlys Velaryon. Lo que debía ser una simple operación militar se convierte rápidamente en una batalla de una magnitud sin precedentes en la que dragones, barcos y ejércitos se enfrentan en uno de los combates más espectaculares de la serie.
El reparto principal se mantiene fiel a las temporadas anteriores, con Emma D'Arcy en el papel de Rhaenyra Targaryen, Matt Smith como Daemon Targaryen, Olivia Cooke como Alicent Hightower, Tom Glynn-Carney como Aegon II Targaryen, Ewan Mitchell como Aemond Targaryen, Harry Collett como Jacaerys Velaryon, Steve Toussaint como Corlys Velaryon, B Bethany AntoniaB como Baela Targaryen y Phoebe Campbell como Rhaena Targaryen. Esta nueva temporada también da la bienvenida a varias caras nuevas importantes, entre las que se encuentran James Norton en el papel de Ormund Hightower, Tommy Flanagan como Roderick Dustin, Dan Fogler como Torrhen Manderly y Tom Cullen como Luthor Largent.
Desde su emisión, el episodio ha sido muy bien recibido por los espectadores. Cuenta con una puntuación de 9,3/10 en IMDb, lo que lo convierte en uno de los episodios mejor valorados de toda la serie. En cuanto a la crítica, la tercera temporada arranca con un Tomatómetro del 91 % en Rotten Tomatoes, lo que confirma una acogida muy positiva por parte de la prensa especializada.
La audiencia tampoco se ha quedado atrás. Según las primeras cifras facilitadas por HBO, la tercera temporada ha reunido 21,5 millones de espectadores en los tres días posteriores a su emisión, lo que supone un ligero descenso de alrededor del 8 % con respecto al estreno de la segunda temporada.
Una prensa unánime: un regreso espectacular para «House of the Dragon»
Tras una segunda temporada que dividió a parte de la audiencia debido a su ritmo más lento y a un final considerado frustrante, la tercera temporada de House of the Dragon parece haber convencido a una gran mayoría de los críticos desde su estreno. Las primeras opiniones publicadas por la prensa especializada celebran el regreso por todo lo alto de la serie, que por fin asume la magnitud de la Danza de los Dragones y ofrece el espectáculo que los fans llevaban años esperando. Las primeras críticas profesionales otorgan a la temporada una excelente puntuación en Rotten Tomatoes, lo que demuestra una acogida muy favorable por parte de la prensa.
Uno de los elementos más destacados es el ritmo. Mientras que la segunda temporada se tomaba su tiempo para desarrollar las distintas tramas, este primer episodio va directamente al grano con la Batalla del Gullet, una de las batallas más famosas de Fuego y Sangre. Varios medios de comunicación consideran que este comienzo es el más explosivo de toda una temporada ambientada en Poniente, retomando el espíritu épico que había marcado el éxito de los mejores momentos de Juego de Tronos.
Los críticos también elogian la ambición visual de HBO. Las escenas aéreas con dragones, los enfrentamientos navales y los efectos especiales se califican habitualmente de «cinematográficos». Algunos periodistas llegan incluso a considerar que esta batalla rivaliza con numerosas superproducciones recientes de Hollywood. La dirección de Loni Peristere es especialmente elogiada por su capacidad para hacer que los combates resulten claros a pesar de su magnitud, al tiempo que conservan una fuerte carga emocional.
Las interpretaciones de los actores constituyen otro punto fuerte ampliamente destacado. Emma D’Arcy vuelve a ser el centro de los elogios por su interpretación de Rhaenyra Targaryen. La crítica destaca su capacidad para transmitir el peso del poder, el duelo y la determinación de la reina sin caer nunca en el exceso. Varios medios ya hablan de una actuación que podría valerle una nueva nominación en las grandes galas de premios.
En cuanto al resto de personajes, Harry Collett impresiona en el papel de Jacaerys Velaryon. A pesar de su tiempo en pantalla relativamente limitado, su interpretación se considera una de las más destacadas del episodio, sobre todo en las escenas de la batalla del Gullet. Los críticos también destacan el trabajo de Steve Toussaint, tan convincente como siempre en el papel de Corlys Velaryon, así como el de Bethany Antonia y Phoebe Campbell, cuyos personajes, Baela y Rhaena, por fin cobran mayor importancia en la trama.
Los nuevos miembros del reparto también reciben una acogida muy positiva. James Norton, que interpreta a Ormund Hightower, aparece citado con frecuencia entre las revelaciones de esta tercera temporada. Varios críticos consideran que su llegada aporta una nueva dinámica al bando de los Verdes y enriquece aún más los entresijos políticos del conflicto.
Más allá de la acción, muchos periodistas valoran que la serie conserve su identidad. A pesar de las numerosas batallas y de un ritmo más trepidante, House of the Dragon sigue dando un lugar destacado a los diálogos, a las estrategias militares y a las consecuencias psicológicas de la guerra. Para varios medios, este equilibrio entre el espectáculo y el desarrollo de los personajes permite a la serie recuperar lo que constituía el punto fuerte de las primeras temporadas de Juego de Tronos.
Por último, varios críticos consideran que esta tercera temporada corrige las principales debilidades de la anterior. Las tramas avanzan más rápido, lo que está en juego queda más claro y los acontecimientos principales de Fire & Blood se encadenan con mayor fluidez. Para muchos, este primer episodio da por fin la impresión de que la Danza de los Dragones está en pleno apogeo y de que la serie ha encontrado su verdadero ritmo de crucero. De hecho, algunos no dudan en calificar esta temporada como la mejor adaptación del universo creado por George R. R. Martin desde el final de Juego de Tronos.
Las críticas de los fans: por qué el episodio divide a parte de la comunidad
A pesar de su excelente acogida general, el primer episodio de la temporada 3 no ha convencido a todos los fans, en particular a los lectores de Fuego y Sangre. Los debates en Reddit muestran que las críticas se centran mucho menos en la calidad visual del episodio que en las decisiones argumentales de HBO.
La queja más recurrente se refiere a la muerte de Jacaerys Velaryon. Muchos espectadores consideran que el personaje por fin se había vuelto interesante… justo antes de morir. Tras dos temporadas en las que Jace había permanecido relativamente en un segundo plano, los fans esperaban verle convertirse en un auténtico líder militar. En cambio, muere ya en el primer episodio, dejando una sensación de inconclusión. Varios comentarios resumen esta frustración explicando que «Jace se merecía al menos media temporada más».
Las circunstancias de su muerte también son objeto de duras críticas. En los debates, muchos lectores consideran que HBO ha convertido un acontecimiento trágico en una sucesión de malas decisiones. Jace decide partir casi solo al combate, Rhaena persigue a Sheepstealer en el peor momento, y la batalla parece depender más de errores individuales que del caos natural de la guerra. Varios fans resumen la escena con una frase que se ha hecho popular: «Jace murió porque todo el mundo tomó la peor decisión posible». »
La desaparición de Nettles es probablemente la decisión más controvertida. Desde el momento en que se emitió el episodio, los lectores comprendieron que Rhaena heredaba definitivamente la trama de Sheepstealer. Para muchos, este cambio elimina todo lo que hacía que Nettles fuera original. En el libro, es una simple joven que domestica a un dragón sin ser una princesa Targaryen. Su existencia pone en tela de juicio el mito de que solo la sangre valyriana permite montar un dragón. Los comentarios denuncian una simplificación de la historia y lamentan que HBO haya eliminado a uno de los personajes más originales de Fire & Blood.
Los fans también reprochan a la serie que siga presentando a Rhaenyra como un personaje casi irreprochable. Varios lectores recuerdan que, en el libro, ella se va volviendo progresivamente más dura, más paranoica y mucho más despiadada. En la serie, consideran que HBO busca constantemente hacerla simpática, aunque ello implique modificar ciertos acontecimientos o trasladar la responsabilidad de decisiones cuestionables a otros personajes. Esta crítica aparece con frecuencia en los debates dedicados al episodio.
Otro punto que se menciona a menudo: varios personajes parecen haber caído totalmente en el olvido. Los hijos de Rhaenyra, que sin embargo son fundamentales en Fire & Blood, apenas aparecen. Algunos espectadores llegan incluso a explicar que se han olvidado de la existencia de Joffrey, Aegon el Joven o Viserys, dada la escasa atención que la serie les presta. Para los lectores, esta ausencia debilita el impacto emocional de los acontecimientos futuros.
Por último, una parte de los fans considera que la Batalla del Gullet carece a veces de claridad. Aunque el espectáculo ha sido aclamado unánimemente, varios comentarios lamentan que resulte difícil comprender con precisión dónde se encuentran los dragones, los barcos y los distintos protagonistas durante ciertas secuencias. Otros consideran que la persecución de Sheepstealer ralentiza el ritmo de la batalla y desvía la atención de un enfrentamiento que habría merecido ser narrado con mayor claridad. Algunos llegan incluso a calificar esta trama de «distracción innecesaria» en medio de la mayor batalla naval de la Danza de los Dragones.
A pesar de estas críticas, la mayoría de los fans reconoce que el episodio constituye un excelente inicio de temporada. Los debates se centran principalmente en las libertades que se han tomado con respecto al libro y en ciertas decisiones de guion, mucho más que en la dirección o en las interpretaciones de los actores. En otras palabras, no es la calidad del episodio lo que divide a la comunidad, sino su fidelidad a la obra de George R. R. Martin.
Mi opinión personal sobre el episodio 1 de la temporada 3 de *House of the Dragon*
¿Cómo decirlo…? Me siento… a la vez contenta y decepcionada. A diferencia de muchos de los pseudocríticos, he aceptado perfectamente que la serie decida alejarse de los libros. Considero que no es un problema siempre y cuando la serie se mantenga coherente con lo que va construyendo.
¡Por supuesto, me hizo mucha ilusión volver a ver dragones, fuego y acción! Y, por mi parte, estaba de vacaciones en el Puy du Fou cuando se estrenó el episodio; lo vi con mi madre el lunes por la noche y, en mi opinión, ¡era el mejor sitio para ver una serie de fantasía!
He leído los libros, así que ya sabía lo de la muerte de Jace y Vermax, pero sigue siendo un momento duro y muy bien rodado.
Lo que más me decepcionó fue la ausencia de Vermithor, Silverwing y Seasmoke en la batalla de Gosier. No por fidelidad al libro, sino simplemente porque Vermithor es mi favorito y quería verlo quemar al pirata XD
¡En cambio, me gustó mucho cómo se trató a Rhaenna y a Sheepstealer! La idea de que ella no lo controle como le gustaría hace que su comportamiento resulte más realista. Es un dragón que no conoce la guerra, que no conoce a sus aliados, que seguramente tiene miedo y que no ha crecido junto a su jinete. ¡Lo que demuestra que nacer Targaryen no lo es todo! ¡Y qué decir del increíble diseño del dragón!